"PATAGONIA ARGENTINA" » EL 20 DE JUNIO DE 1973: REGRESO DEFINITIVO A LA ARGENTINA DE JUAN DOMINGO PERÓN
Inicio > INTERES GENERAL > EL 20 DE JUNIO DE 1973: REGRESO DEFINITIVO A LA ARGENTINA DE JUAN DOMINGO PERÓN

EL 20 DE JUNIO DE 1973: REGRESO DEFINITIVO A LA ARGENTINA DE JUAN DOMINGO PERÓN

Lunes, 20 de junio de 2011

 

«No es gritando como se hace patria. Los peronistas tenemos que retornar a la conducción de nuestro movimiento, ponerlo en marcha y neutralizar a los que pretenden deformarlo de abajo o desde arriba».

Por Masacre de Ezeiza se conoce el enfrentamiento (o emboscada) entre organizaciones armadas irregulares peronistas que tuvo lugar el 20 de junio de 1973 en ocasión del regreso definitivo a la Argentina de Juan Domingo Perón, luego de casi 18 años de exilio. Según el autor del libro “Ezeiza”, el periodista Horacio Verbitsky, quien más investigó el tema: «Es uno de los momentos estelares de una tentativa inteligente y osada para aislar a las organizaciones revolucionarias del conjunto del pueblo, neutralizar al peronismo por medio de la confusión ideológica y el terror y destruir toda forma de organización política de la clase obrera«. Sectores vinculados a la CGT, que algunos historiadores concederán de derecha, parapetados en el palco de honor bajo la orden del general retirado Jorge Manuel Osinde, atacaron a militantes de grupos autoproclamados de izquierda, FAR y Montoneros. Algunos consideran que fue una masacre en lugar de un enfrentamiento porque los militantes armados de la CGT superaban en número a los de izquierda, que fueron atacados desde el palco. Una estimación conservadora de algunos medios de prensa fija el saldo de la jornada en 13 muertos y 365 heridos. Las cifras, puestas siempre en duda, nunca pudieron cotejarse por la ausencia de una investigación oficial. Las verdaderas causas del enfrentamiento hay que buscarlas en la génesis del Movimiento Justicialista. Perón desde su origen había alentado al más amplio espectro ideológico de actores desde la derecha a la izquierda.

En sus orígenes la polarización ideológica era controlable en línea con el contexto internacional. Sin embargo después de la segunda guerra mundial el mundo acentuó su polaridad, y este proceso de radicalización también transformó a sus seguidores, quienes durante el exilio del líder tenían en la repatriación un objetivo en común, lo que se llamaría el Operativo Retorno embanderado en el luche y vuelve que adornaba las fachadas de la Argentina mediante innumerables pintadas. Este proceso se concretó con el retorno de Juan Perón y fue entonces donde se abrió el espacio a la discusión interna: ¿Cuál era el verdadero Perón?; ¿estaba el líder dispuesto a un verdadero debate para definir la orientación ideológica?; ¿era el momento de decidir entre los seguidores de Cámpora o López Rega?; ¿entre FARFAPMontoneros? o ¿pretendía el líder continuar él solo aglutinando el poder y el control de tan disímiles seguidores?. La cuestión era: ¿a que grupo bendeciría el general? Lo que sucedió en Ezeiza el 20 de junio, podría resumirse en una frase del discurso pronunciado por Perón la noche del 21, «Somos lo que dicen las 20 Verdades Justicialistas y nada más que eso». La masacre fue premeditada para desplazar a Héctor Campora del poder. Las diferencias ya eran insalvables entre la derecha y la izquierda, cuando el 2 de junio de 1973, días antes de la masacre, José Ignacio Rucci, secretario general de la CGT, declaró que estaban contra los imperialismos de izquierda, cuando un delegado cubano al congreso de la CGT, pidió un brindis por el Che Guevara. La derecha sindical intentó mejorar posiciones en cargos públicos frente al otro sector, colocando a gente cercana a Rucci.

Cinco personas asumieron la responsabilidad de organizar la movilización del movimiento peronista hacia Ezeiza: José Rucci, Lorenzo Miguel, Juan Manuel Abal Medina, Norma Kennedy y Jorge Manuel Osinde. El 20, tras 18 años de exilio, Perón regresaba a Argentina, donde lo esperaba una de las mayores movilizaciones populares de la historia política. Pero la tragedia no tardaría. La pelea en la Autopista Ricchieri marcaba el final del período de transición de Cámpora, entre el gobierno de facto del general Alejandro Lanusse y el Perón del final. La izquierda y la derecha peronistas disputaron con francotiradores, fuerzas de choque y ametralladoras la cercanía a su máximo líder y la influencia en su reconquista del poder. En el palco estaban los miembros de la UOM, la Juventud sindical peronista y otros sectores de derecha. Hacia allí fueron las FAR, Montoneros, la JP y otras organizaciones. Las FAP se habían desarmado el 25 de mayo de 1973.

«Yo ya estoy amortizado», fueron las primeras palabras que pronunció Perón tras los sucesos de Ezeiza. Al día siguiente, les bajó el pulgar a los sectores combativos

«No es gritando como se hace patria. Los peronistas tenemos que retornar a la conducción de nuestro movimiento, ponerlo en marcha y neutralizar a los que pretenden deformarlo de abajo o desde arriba«.

Poco después, en el discurso del 1º de Mayo de 1974, pronunciado en la Plaza de Mayo ante una multitud, Perón declararía sin ambages su posición ideológica, apoyando a las organizaciones sindicales y otros sectores tradicionales y conservadores que configuraban la derecha del partido y censurando duramente a los grupos de izquierda: A través de estos veintiún años, las organizaciones sindicales se han mantenido inconmovibles y hoy resulta que algunos imberbes pretenden tener más mérito que los que durante veinte años lucharon.

La Masacre de Ezeiza fue el preanuncio de lo que sucedería con la formación de la Alianza Anticomunista Argentina, organizada por José López Rega.

 

Categories: INTERES GENERAL Tags:
Comentarios cerrados.