Manifiesto para la reforma de la Carta Orgánica
PRESENTACIÓN
“ Si el Estado, en efecto, es una especie de asociación; y si es una asociación de ciudadanos que responden a la misma constitución; una vez que la constitución ha cambiado, y se ha modificado en su forma, se refiere entonces, que el estado no permanece idéntico. (…) Si esto es cierto , para resolver la cuestión de identidad y permanencia de un Estado, se deberá entonces atender a la Constitución”.
“La Política”, Aristóteles.
La Constitución, nos dice Aristóteles, contiene la esencia que identifica a un Estado. Cuando una constitución cambia o se modifica en su forma, también lo hace consecuentemente el Estado a quien dicta dicha constitución.
Alberdi, sostenía que “El hombre no elige discrecionalmente su constitución gruesa o delgada, nerviosa o sanguínea (…) Él recibe todas estas disposiciones al nacer: las recibe del suelo que les toca por morada, del numero y de la condición de los pobladores con que empieza, de las instituciones anteriores y de los hechos que constituyen su historia”.
La Constitución de un Estado contiene las bases culturales, la raigambre histórica los aspectos políticos- sociales de su comunidad, y en tal caso, es un espejo del tejido de relaciones humanas que la componen. He aquí, la importancia de la construcción de una carta orgánica que represente la singularidad de la comunidad madrynense, que sea el reflejo del modelo de ciudad al cual aspiramos todos los vecinos, que sea producto del consenso y participación de los actores sociales y colectivos de nuestra sociedad.
Nuestra Carta Orgánica Municipal, creada por la Convención Constituyente en el año 1994, vino a dar respuesta a la imperiosa necesidad de la comunidad de contar con un modelo de organización política, de un marco jurídico- político que rija la vida del municipio. Hoy, a menos de catorce años de su promulgación, contamos con una población notablemente mayor a la de entonces, por lo que resulta necesaria su modificación a los fines de adecuarla a los cambios sociales, políticos, demográficos y económicos que hemos transitado.
El Gral. Perón, entonces presidente, en su discurso de Sesión Inaugural del Congreso de la Nación en el año 1948, próximo a la Reforma Constitucional que cambiara con la concepción del Estado, despidiendo al Estado Oligárquico, y constituyen el Estado de Derecho, Benefactor, Paternalista, sostuvo: “La evolución de los pueblos es permanente, y si bien la estabilidad constitucional debe imponer un espíritu de prudencia ante toda reforma, es menester también, a favor de la perfectibilidad constitucional, no aferrarse o excederse en el mantenimiento de prescripciones arcaicas o inconducentes por haber sido sobrepasadas por el tiempo y los hechos, al solo efecto de mantener un respeto y una prudencia que pueden ser perjudiciales para el pueblo y para la república”.
El interrogante que surge entonces es qué modelo político necesita nuestro municipio para impulsar y ordenar el crecimiento sostenido, cuál será el diseño institucional que permita desencadenar una sinergia entre el Estado y la Sociedad Civil, fomentando la participación cívica en su construcción y posterior ejecución. Pero para la reedificación de nuestro Estado, será necesario plantearnos que tipo de ciudadano proyectamos alcanzar, puesto que como decía Aristóteles “los ciudadanos, en mas o en menos, son los elementos constitutivos del Estado mismo”.
Entonces bien, ¿cual será el paradigma de comunidad que debemos anhelar?. Podemos encontrar una clara respuesta en los principios filosóficos de nuestro compañero y líder, el Gral. Juan Domingo Perón, el cual afirmaba: “nuestra comunidad, a la que debemos aspirar, es aquella donde la libertad y la responsabilidad son causa y efecto, en la que exista una alegría de ser, fundada en la persuasión de la dignidad propia. Una comunidad donde el individuo tenga realmente algo que ofrecer al bien general, algo que integrar y no sólo su presencia muda y temerosa”.
Teniendo en cuenta las enseñanzas de nuestro líder, nuestras propuestas, fruto del trabajo de los compañeros militantes, del consenso de los distintos actores sociales implicados en la temática, aspira a ampliar la participación de los ciudadanos en la “cosa pública”, creando nuevos ámbitos de debate, conformando mecanismos que promuevan su inclusión y conocimiento de los asuntos públicos, para que los individuos “tengan realmente algo que ofrecer al bien general, algo que integrar y no sólo su presencia muda y temerosa”.
Karina Jaramillo Pamela Idiarte
DNI 30.088.802 DNI 33.185.026
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